Historia

En tanto el mundo vivía un clima de renovación y esperanza fruto del Concilio Vaticano II, la Compañía de Jesús –bajo el influjo de Pedro Arrupe SJ– renovaba la práctica y modalidad de dar los Ejercicios Espirituales. Mientras en Roma se fundaba el CIS (Centro de Espiritualidad Ignaciana), en Chile se evidenciaba un marcado interés por la espiritualidad.

A partir de 1972 creció el número de jesuitas jóvenes que ingresaron a la Compañía. A nivel laical, las Congregaciones Marianas daban paso a las Comunidades de Vida Cristiana (CVX) y se producía una renovación en los Ejercicios Espirituales personalizados para jesuitas chilenos.

En este contexto, en el año 1984 Eddie Mercieca SJ, José Correa SJ y Josefina Errázuriz (teóloga) fundaron el Centro de Espiritualidad Ignaciana-CEI como agente evangelizador a disposición de toda la Iglesia y, en particular, de los laicos.

Su misión fue dar a conocer, reflexionar y compartir la espiritualidad y pedagogía de San Ignacio de Loyola, esta última apoyada en su experiencia con los Ejercicios Espirituales. Asimismo  buscaba contribuir a la participación de personas, comunidades y obras que se inspiran en la espiritualidad ignaciana, o quieren ayudarse de ella, buscando el encuentro personal con Dios y consigo mismos al servicio del mundo.

Somos una fundación sin fines de lucro perteneciente a la Compañía de Jesús y parte de la Confederación Latino Americana de Centros Ignacianos de Espiritualidad (CLACIES). Nos dedicamos a la realización de talleres, programas y escuelas orientadas a la formación y crecimiento psicológico-espiritual de las personas, comunidades, obras de Iglesia y empresas (privadas, públicas y sin fines de lucro).