16 noviembre Comentario del Evangelio

Jesús dijo a sus discípulos:

“En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempos de Noé. La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos.

Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía. Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos. Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre.

En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo no vuelva atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. El que trate de salvar su vida la perderá; y el que la pierda la conservará.

Les aseguro que en esa noche, de dos que estén en el mismo lecho, uno será llevado y el otro dejado; de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada”.

Entonces le preguntaron: “¿Dónde sucederá esto, Señor?” Jesús les respondió: “Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres”. Lucas 17 (26-37).

Comentario del Evangelio:

Jesús, en este Evangelio nos habla sobre el fin de los tiempos y como prepararnos para su llegada.
Es largo el recorrido que debemos hacer para llegar al final del camino y la pregunta que podemos hacernos hoy entones es: ¿ Como prepararnos para que el Señor no nos encuentre desprevenidos y estemos preparados para cuándo llegue?

Hoy día, vivimos la vida de una manera vertiginosa, en una búsqueda desesperada de sentido, que a veces nos cuesta encontrar. Nos sentimos dueño de nuestro tiempo, y la verdad es que se nos escapa de las manos su control, y nos cuenta darnos cuenta que nos engañamos cuando pensamos que somos dueños de el: el tiempo no es nuestro es de Dios.
Pero si, desde nuestra libertad podemos decidir cómo vivirlo.

El Señor nos está anunciando su venida y nos hace ver que esta será repentina, imprevista y puede pillarnos desprevenidos Jesús nos lo pone muy claro con la historia de Noe y el diluvio y la de Lot y la destrucción de Sodoma , tiempo en que vivían apegados a las cosas terrenales, estaban preocupados de sus intereses personales, se habían olvidado y alejados de Dios.

Cristo nos está alertando, exhortando a permanecer vigilantes , a estar atento, a que no descuidemos lo más importante de nuestra vida, que es ganarnos la vida eterna” El que pretende guardar su vida la perderá y el que la pierde la recobrará”. Pierde la vida el que solo la guarda para sí mismo y la gana el que sigue y encarna la palabra de Jesús en su vida, se abre al servicio a sus hermanos teniendo como fundamente el amor.

No sabemos cómo ni cuándo vendrá , y no debemos distraernos ni perder tiempo en esto. Nuestra vida debería ser siempre una preparación a este encuentro, que nos conducirá a la casa del Padre.

Como ir entonces gastando nuestra vida en ir haciéndonos libres ,ir relativizando y separándonos de las cosas que no nos ayudan a vivir según las enseñanzas de Cristo, que no nos ayudan a colaborar en la construcción del Reino.

Nuestra vida es un largo peregrinaje, que el Señor nos regale la gracia de ir constantemente desinstalándonos, de no ser sordo a sus llamados e invitaciones a colaborar con Él, de no hacer de esta vida terrenal nuestra único fin, y que por el contrario, sea un eterna preparación, de manera que cuando llegue el día que Él nos llame. nos encuentre listos y al igual que la vírgenes estemos esperándolo con las lámparas encendidas y el corazón lleno de amor.

Cecilia Araya.