18 noviembre Comentario del Evangelio

“Jesús dijo a sus discípulos:
En aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y Él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.

Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta.

Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre“. Marcos 13 (24-32).

Comentario del Evangelio:

Recorriendo el capítulo 13, vemos cómo Jesús va exponiendo gradualmente lo que le sucederá de manera general al mundo (13,1-8), luego – de manera particular – a sus discípulos (13,9-13), enseguida a Jerusalén (13,14-20) y cómo se concluirá la historia del mundo (13,24-27). Completa el itinerario con el comportamiento que Él espera de Sus discípulos frente a los hechos señalados (13,28-32): porque el fin y la finalidad del discipulado es precisamente la plena comunión con el Señor glorioso.

Este capítulo 13 de Marcos (junto con Mateo 24 y Lucas 21, que son los textos paralelos) corresponde al género literario apocalíptico. Es decir, escrito en un lenguaje simbólico con imágenes y situaciones – incluso las más dramáticas – de la vida, llamándonos a hacernos responsables del presente para estar abiertos al don de la salvación.

“Aprendan de la higuera”: El ser humano tiene tanto que aprender, pero no debe buscar en cualquier parte. La naturaleza es el primer libro de Dios, allí encontramos signos de Su Presencia. ¿Tenemos voluntad para abrirlo, o quizás le rompemos las páginas creyendo que ese libro es nuestro?

“El cielo y la tierra, todo pasarán, pero mis Palabras no pasarán”: Todo pasa, solo la Palabra de Dios permanece para siempre ¿En dónde y en quién tengo puesta mi seguridad, mi confianza y mi esperanza”?

“El día y la hora, nadie sabe nada,… ni el Hijo, sólo el Padre: Jesús comparte así, hasta el fondo, nuestra condición humana. Si el día y la hora nadie lo sabe, no nos corresponde indagar. El Padre lo sabe, ¿Y nosotros confiamos plenamente en Él?

Gema Díaz.