Diario Reflexiones

Semana 5 de Cuaresma

Liturgia desde domingo 15 al sábado 04 abril

Yo soy la Resurrección y la Vida (…) ¿Crees esto?” La pregunta que Jesús le hace a Marta en el evangelio de este domingo, nos la hace a nosotros, que en la Cuaresma hemos querido disponernos con gozo a la celebración de la Pascua, para que, participando en los misterios que nos dieron nueva Vida, lleguemos a ser plenamente hijos de Dios (Cf. Prefacio de Cuaresma I). Esperamos que el Señor nos conceda la gracia de hacer nuestra la respuesta de Marta: “Señor, creo que Tú eres el Mesías, el hijo de Dios que debía venir al mundo”.

Esa fe en Jesucristo es la que se espera de quienes se preparan a participar, por el Bautismo, de la muerte y resurrección del Señor, en la noche pascual. Por eso, podemos ver a Lázaro en el sepulcro como símbolo de nuestro mundo, atado con las vendas de la muerte en la pandemia que nos aflige. Y podemos escuchar, entonces, la orden de Jesús: “Desátenlo para que pueda caminar”.

A esa tarea nos convoca nuestra condición de discípulos y discípulas de Jesús, a pesar de nuestras incredulidades que Él vence, tras preguntarnos como a Marta: “¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?”.

“Si crees”; una condición que nos desafía personal y comunitariamente, como miembros de esta Iglesia herida por el pecado, pero llamada a dar testimonio de la Vida que es Jesucristo, presente y actuante por su Espíritu, para dar vida a nuestros cuerpos mortales, como nos recuerda Pablo en la carta a los Romanos.

Como Pueblo santo y necesitado de conversión, podemos pedir, como fruto de esta Cuaresma, asumir con esperanza y constancia la tarea de renovar nuestra vivencia comunitaria, para que estemos en condiciones de ayudar a desatar a nuestro país y a nuestro mundo, de lo que nos inmoviliza y nos mata. Que la emergencia del coronavirus no nos produzca amnesia ante la tarea de renovación eclesial en la que estamos empeñados. Esa tarea no es exclusiva del episcopado y del clero, sino de todas las comunidades y de cada uno de quienes hemos sido bautizados, esto es, hemos sido sumergidos en la muerte de Cristo, para participar de su Resurrección.

Antes del relato de la resurrección de Lázaro, escuchamos el anuncio de Ezequiel: “Yo voy a abrir las tumbas de ustedes, los haré salir de ellas y los haré volver, pueblo mío, a la tierra de Israel”. Y escuchamos a san Pablo que nos promete: “Si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús habita en ustedes, el que resucitó a Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales…”

Dejémonos guiar y sostener, por el Espíritu. En Él, encontraremos la esperanza y la fortaleza que nos animarán a asumir, tanto las limitaciones de una cuarentena, como el desafío de anunciar a Cristo Resucitado en un ambiente que quiere sacar a Dios de su horizonte vital.

 

JOSÉ M. ARENAS SJ
Liturgista amateur y colaborador frecuente del sitio Jesuitas Chile. Da Ejercicios Espirituales y forma parte del equipo del Centro de Espiritualidad Ignaciana. Consultor del Arzobispado, de la Conferencia Episcopal y de la Santa Sede en temas de ecumenismo y diálogo interreligioso.

Evangelio de esta Semana (marzo 30)

Lunes 30 de marzo de 2020.  San Dionisio | Juan 8.1-11

1 Jesús fue al monte de los Olivos. 2 Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles. 3 Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, 4 dijeron a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. 5 Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?». 6 Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. 7 Como insistían, se enderezó y les dijo: «El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra». 8 E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. 9 Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, 10 e incorporándose, le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Nadie te ha condenado?». 11 Ella le respondió: «Nadie, Señor». «Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante».

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: Repasemos nuestra vida … ¿Cuántas veces hemos caído en situaciones de pecado, mayores o menores? … Contemplemos la escena… a Jesús defendiendo a la mujer … perdonándola … Recordemos las veces en que nosotros también hemos sentido el perdón del Señor … Observemos ahora  a esas personas en nuestro entorno cercano o conocido que están evidentemente apartadas de Dios … pronunciemos sus nombres … recordamos como son sus rostros …¿Nos dan ganas de condenarlas? … ¿qué haría Cristo en nuestro lugar? … le pedimos hoy al Señor que nos ayude a tener un corazón misericordioso como su Sagrado Corazón.

 

Martes 31 de marzo de 2020. San Lorenzo de Irlanda| Juan 8. 21-30.

21 Jesús les dijo también: «Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden ir». 22 Los judíos se preguntaban: «¿Pensará matarse para decir: «A donde yo voy, ustedes no pueden ir»?». 23 Jesús continuó: «Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. 24 Por eso les he dicho: «Ustedes morirán en sus pecados». Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados». 25 Los judíos le preguntaron: «¿Quién eres tú?». Jesús les respondió: «Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo. 26 De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envió es veraz, y lo que aprendí de él es lo que digo al mundo». 27 Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre. 28 Después les dijo: «Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó. 29 El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada». 30 Mientras hablaba así, muchos creyeron en él.

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: ¿Y nosotros? … ¿Nos esforzamos por hacer lo que le agrada al Padre? … ¿Buscamos la voluntad de Dios?… ¿Cuál será la voluntad de Dios?  … ¿qué creemos que quiere Dios de nosotros, hoy? … … ¿qué estamos  haciendo por agradar a Dios, por hacer su voluntad? … El tiene un sueño con nosotros y nos deja libres para que avancemos hacia ese sueño si queremos. El tiene una misión que nos asigna a cada uno de nosotros. … ¿qué misión nos estará pidiendo en estos momentos, …hoy, … en este lugar … a nosotros individual y colectivamente? … ¿cuál es su sueño como sociedad? … ¿cómo país? … ¿cómo será vivir juntos según la voluntad de Dios?

 

Miércoles 1 de abril de 2020. San Hugo | Juan 8. 31-42.

31 Jesús dijo a aquellos judíos que habían creído en él: «Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: 32 conocerán la verdad y la verdad los hará libres». 33 Ellos le respondieron: «Somos descendientes de Abraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir entonces: “Ustedes serán libres”?”? 34 Jesús les respondió: «Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado. 35 El esclavo no permanece para siempre en la casa; el hijo, en cambio, permanece para siempre. 36 Por eso, si el Hijo los libera, ustedes serán realmente libres. 37 Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham, pero tratan de matarme porque mi palabra no penetra en ustedes. 38 Yo digo lo que he visto junto a mi Padre, y ustedes hacen lo que han aprendido de su padre».39 Ellos le replicaron: «Nuestro padre es Abraham». Y Jesús les dijo: «Si ustedes fueran hijos de Abraham, obrarían como él. 40 Pero ahora quieren matarme a mí, al hombre que les dice la verdad que ha oído de Dios. Abraham no hizo eso. 41 Pero ustedes obran como su padre». Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; tenemos un solo Padre, que es Dios». Jesús prosiguió: 42 «Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque yo he salido de Dios y vengo de él. No he venido por mí mismo, sino que él me envió.

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: ¿Y nosotros, nos sentimos realmente libres? … ¿En que aspectos de nuestra vida hemos perdido libertad? … ¿A qué nos sentimos atados? … ¿dónde hay faltas de verdad que nos impiden actuar libremente? … ¿qué aspectos del evangelio son verdadera buena noticia para nuestra vida? … ¿con qué palabra de Jesús nos sentimos liberados? … Le pedimos hoy a Jesús la gracia de sentir su amor liberador … especialmente en las faltas de nuestro pasado … ¿quién no las tiene? … Que El nos libere de ellas … se las presentamos y rompemos esas cadenas que nos atan … Gracias Señor

 

Jueves 2 de abril de 2020. San Francisco Coll y Pedro Calungsod | Juan 8. 51-59.

51 Les aseguro que el que es fiel a mi palabra, no morirá jamás».  52 Los judíos le dijeron: «Ahora sí estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió, los profetas también, y tú dices: «El que es fiel a mi palabra, no morirá jamás». 53 ¿Acaso eres más grande que nuestro padre Abraham, el cual murió? Los profetas también murieron. ¿Quién pretendes ser tú?». 54 Jesús respondió: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo al que ustedes llaman «nuestro Dios», 55 y al que, sin embargo, no conocen. Yo lo conozco y si dijera: «No lo conozco», sería, como ustedes, un mentiroso. Pero yo lo conozco y soy fiel a su palabra. 56 Abraham, el padre de ustedes, se estremeció de gozo, esperando ver mi Día: lo vio y se llenó de alegría». 57 Los judíos le dijeron: «Todavía no tienes cincuenta años ¿y has visto a Abraham?». 58 Jesús respondió: «Les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy». 59 Entonces tomaron piedras para apedrearlo, pero Jesús se escondió y salió del Templo

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: Jesús se presenta aquí como verdadero Dios … no le creyeron … traigamos a nuestra memoria esa imagen de Jesús que más recuerdo … su rostro humano … su cuerpo frágil … su mirada divina … y su corazón sagrado y misericordioso … Quedémonos un rato en oración frente a El … en adoración … al Hijo de Dios hecho hombre … en silencio …  ¿qué sentimos? … se lo decimos en oración … nuestra oración …

 

Viernes 3 de abril de 2020. San Juan de Brito | Juan 10.31-42.

31 Los judíos tomaron piedras para apedrearlo. 32 Entonces Jesús dijo: «Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿por cuál de ellas me quieren apedrear?». 33 Los judíos le respondieron: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios». 34 Jesús les respondió: «¿No está escrito en la Ley: Yo dije: ¿Ustedes son dioses? 35 Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigió su Palabra –y la Escritura no puede ser anulada– 36 ¿cómo dicen: «Tú blasfemas», a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dijo: «Yo soy Hijo de Dios»? 37 Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; 38 pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre». 39 Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero él se les escapó de las manos. 40 Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado, y se quedó allí. 41 Muchos fueron a verlo, y la gente decía: «Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad». 42 Y en ese lugar muchos  creyeron en él.

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: ¿Cuáles son las obras que nosotros sentimos que las hace el Padre y qué también las hace Jesús? … ¿qué sentimiento que es propio del Padre creemos que es el fondo de la Buena Nueva transmitida por Jesús? … ¿Qué obra de Dios sentimos que en nuestra vida ha sido efectuada por Jesús? … ¿Cuáles son las cosas buenas que podemos hacer en nombre de Dios, enviadas por el Padre? … ¡Hay tantas cosas por hacer en nuestro entorno familiar … en el barrio … en el trabajo … en los estudios! … ¿por dónde empezar? … ¿qué debemos continuar y reforzar?

 

Sábado 4 de abril de 2020. San Isidoro | Juan 11. 45-57.

45 Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él. 46 Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho. 47 Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. 48 Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación». 49 Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: «Ustedes no comprenden nada. 50 ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?». 51 No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, 52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos. 53 A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús. 54 Por eso él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y allí permaneció con sus discípulos. 55 Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse. 56 Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: «¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?». 57 Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo.

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: Se acerca el momento final … La pasión y muerte de Jesús. Mañana comienza la semana santa … Contemplemos a Jesús en sus últimos momentos. ¿Cómo nos estamos preparando para estos días santos? … ¿Cómo viviremos este año el recuerdo de su pasión? …. Le ofrecemos a Jesús nuestra compañía … Le decimos que queremos seguirle, … estar con Él en estos días para que compartiendo la cruz, … podamos también compartir su resurrección. … Nos quedamos un rato con la imaginación puesta en la figura de Jesús … Con nuestra vista imaginativa en su rostro … con nuestros oídos imaginativos escuchando sus palabra que más nos llegan … nos quedamos un rato con Jesús … y le ofrecemos ser apóstoles de Él … para seguirle … para continuar su misión …

 

Domingo 5 de abril de 2020. Domingo de Ramos | Mateo 27.11-54

11 Jesús compareció ante el gobernador, y este le preguntó: «¿Tú eres el rey de los judíos?». Él respondió: «Tú lo dices». 12 Al ser acusado por los sumos sacerdotes y los ancianos, no respondió nada. 13 Pilato le dijo: «¿No oyes todo lo que declaran contra ti?». 14 Jesús no respondió a ninguna de sus preguntas, y esto dejó muy admirado al gobernador. 15 En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elección del pueblo. 16 Había entonces uno famoso, llamado Barrabás. 17 Pilato preguntó al pueblo que estaba reunido: «¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?». 18 Él sabía bien que lo habían entregado por envidia. 19 Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: «No te mezcles en el asunto de ese justo, porque hoy, por su causa, tuve un sueño que me hizo sufrir mucho». 20 Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21 Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les preguntó: «¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad?». Ellos respondieron: «A Barrabás». 22 Pilato continuó: «¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?». Todos respondieron: «¡Que sea crucificado!». 23 Él insistió: «¿Qué mal ha hecho?». Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: «¡Que sea crucificado!». 24 Al ver que no se llegaba a nada, sino que aumentaba el tumulto, Pilato hizo traer agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: «Yo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes». 25 Y todo el pueblo respondió: «Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos». 26 Entonces, Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado. 27 Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron a toda la guardia alrededor de él. 28 Entonces lo desvistieron y le pusieron un manto rojo. 29 Luego tejieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, pusieron una caña en su mano derecha y, doblando la rodilla delante de él, se burlaban, diciendo: «Salud, rey de los judíos». 30 Y escupiéndolo, le quitaron la caña y con ella le golpeaban la cabeza. 31 Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron de nuevo sus vestiduras y lo llevaron a crucificar. 32 Al salir, se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a llevar la cruz. 33 Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota, que significa «lugar del Cráneo», 34 le dieron de beber vino con hiel. Él lo probó, pero no quiso tomarlo. 35 Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron; 36 y sentándose allí, se quedaron para custodiarlo. 37 Colocaron sobre su cabeza una inscripción con el motivo de su condena: «Este es Jesús, el rey de los judíos». 38 Al mismo tiempo, fueron crucificados con él dos bandidos, uno a su derecha y el otro a su izquierda. 39 Los que pasaban, lo insultaban y, moviendo la cabeza, 40 decían: «Tú, que destruyes el Templo y en tres días lo vuelves a edificar, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!». 41 De la misma manera, los sumos sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, se burlaban, diciendo: 42 «¡Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo! Es rey de Israel: que baje ahora de la cruz y creeremos en él. 43 Ha confiado en Dios; que él lo libre ahora si lo ama, ya que él dijo: «Yo soy Hijo de Dios»». 44 También lo insultaban los bandidos crucificados con él. 45 Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la región. 46 Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: «Elí, Elí, lemá sabactani», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». 47 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: «Está llamando a Elías». 48 En seguida, uno de ellos corrió a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber. 49 Pero los otros le decían: «Espera, veamos si Elías viene a salvarlo». 50 Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu. 51 Inmediatamente, el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se partieron 52 y las tumbas se abrieron. Muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron 53 y, saliendo de las tumbas después que Jesús resucitó, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. 54 El centurión y los hombres que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y todo lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: «¡Verdaderamente, este era Hijo de Dios!».

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PISTAS PARA LA ORACIÓN: Contemplo la pasión de Nuestro Señor. Es Jesús de Nazareth, a quien seguimos, en quien confiamos. Y está allí en medio de tanto dolor, tanta injusticia. Dios Padre no interviene, sufre con su Hijo, pero la divinidad es como si se escondiera. Jesús en la cruz … ¿Qué me puede decir hoy esta situación a mi, en mi vida corriente? … ¿Qué me puede decir en la vida de otros que sufren hoy cerca mío, otros Cristos que son crucificados a la vista mía? … ¿Quiénes? … ¿Qué siento ante eso? … Lo converso en oración con Jesús en la cruz. … ¿Cuál es la esperanza para mí y para ellos? … Ante Cristo sufriendo en la cruz, por traerme un mensaje de justicia y de amor, por traerme la buena noticia de que Dios por sobre todo es amor y que en lugar de la imagen de “todo poderoso” hay un Padre todo misericordioso. Ante ese Jesús que crucifican por ser solidario con nosotros y particularmente conmigo, me hago tres preguntas: 1) ¿Yo qué he hecho por Cristo? … en  mi vida … ¿qué he hecho en su nombre? … 2) ¿Qué estoy haciendo por Cristo? … ahora, concretamente … qué hago por El? … 3) ¿Qué puedo hacer por Cristo? … ¿con quienes? … ¿a quiénes? … que me nace hacer, cómo servir en nombre de nuestro Señor Jesucristo que muere en la cruz?. En oración le ofrezco mis intenciones que después pediré confirme en la semana santa que se inicia.

Estas Semanas CEI

Estas semanas en el CEI
(14 al 27 marzo)

 

Respondiendo a la contingencia que vivimos, esta semana hemos realizado distintas actividades online, como la Jornada de una mañana el día sábado, donde 44 personas participaron de las temáticas de “Discernimiento en tiempos de cólera”, ofrecida por Gustavo Pallamares; “Profundizar relaciones en estos tiempos”, de Gastón Suárez; “Toma conciencia del mundo de tus emociones en el Chile de hoy”, Margarita Sprovera, y “Una mirada espiritual para el Chile de hoy” de Erika de la Barra.

 

Ayer jueves dimos inicio, también de manera online, a la primera sesión del Programa de Interioridad realizada por el P. José María Arnaiz, SM.

 

Les recordamos que a través de la Campaña #MeCuidoXti proponemos próximas actividades online:

  • JORNADA DE UNA MAÑANA 28 de marzo (AQUÍ)

  • CHARLA RELACIONES QUE EDIFICAN el 31 de marzo (AQUÍ)

  • RETIRO DE SEMANA SANTA ONLINE (AQUÍ).

 

También recordarles que estamos compartiendo distintos medios de formación online para estos días en casa CLIC AQUÍ y un Call de Atención telefónica para quienes se sientan solos y necesiten conversar AQUÍ.

 

NOTA: La semana pasada dimos inicio al Diplomado de Acompañantes de Ejercicios Espirituales de San Ignacio, tercera versión que se hace parte de la nueva alianza de servicio en colaboración con la Universidad Alberto Hurtado. Y el Retiro de Perseverancia acompañado por el P. Fernando Salas SJ.

Comunicaciones
Centro de Espiritualidad Ignaciana