Diario Reflexiones

23 de septiembre Comentario del Evangelio

“Jesús atravesaba la Galilea junto con sus discípulos y no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: ‘El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará’. Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: ‘¿De qué hablaban en el camino?’. Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: ‘El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos’. Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: ‘El que recibe a uno de estos pequeños en mi nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a Aquél que me ha enviado’“. Marcos 9 (30-37).

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21 de septiembre Comentario del Evangelio

“Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: «¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?».
Jesús, que había oído, respondió: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores»
“. Mateo 9 (9-13).

Para Reflexionar:

Antes de leer estos párrafos, te propongo que cierres tus ojos y te imagines la escena del Evangelio que acabas de leer…Mira los personajes que aparecen, escucha lo que dicen, observa cómo reaccionan… ¿Con cuál o cuáles de ellos te sientes más identificado, identificada? ¿Por qué?

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20 de septiembre Comentario del Evangelio

“En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume.
Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: «Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora.»
Jesús tomó la palabra y le dijo: «Simón, tengo algo que decirte.»
Él respondió: «Dímelo, maestro.»
Jesús le dijo: «Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?»
Simón contestó: «Supongo que aquel a quien le perdonó más.»
Jesús le dijo: «Has juzgado rectamente.»
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.»
Y a ella le dijo: «Tus pecados están perdonados.»
Los demás convidados empezaron a decir entre sí: «¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?»
Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz.»”. Lucas 7 (36-50).

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19 de septiembre Comentario del Evangelio

“En aquel tiempo, dijo el Señor: «¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.” Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»“. Lucas 7 (31-35).

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18 de septiembre Comentario del Evangelio

“En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.
Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: «No llores.»
Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: «¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!»
El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: «Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.» La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.
“. Lucas 7 (11-17) .

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Saludo Fiestas Patrias

Queridos amigos y amigas:

En una de las lecturas de las misas de estos días escuchábamos a Isaías decir: “Digan a los desalentados: ¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios!” (Is 35, 4-7). Lo que hace el profeta es transmitir una voz de aliento y de esperanza al pueblo que está experimentado el dolor generado por el destierro que tienen que soportar. Invita a los que están desanimados a tener valor y a que confíen en Dios, pues Él los viene a salvar. El profeta evoca, a continuación, las tierras de Palestina, con sus riquezas naturales, torrentes y manantiales, con su tierra fértil y espaciosa. Les señala un paraíso prometido que les espera después del exilio. Dice que al regresar a esa añorada tierra volverán a instaurar y a reconstruir su templo, su ciudad y su historia.
Al regresar podrán vivir en plenitud, llenos de vida y salud, olvidando todo el tiempo en que estuvieron devastados.

Cada uno de nosotros podría tomar estas palabras y aplicarlas a su propia situación de desconsuelo por la que puede estar pasando.
También usarlas en todas esas situaciones que vivimos hoy como Iglesia, para superar los efectos nocivos de la nube tóxica que nos envuelve y nos contagia con abandono, con sentimiento de desconsuelo y desorientación, con confusión.

Leía en estos días lo siguiente de San Ignacio, en una de sus cartas de diciembre de 1538, que para hacer el bien a los demás, es necesario “tener buen odor, no solamente delante de Dios nuestro Señor, más aún delante de las gentes”. El buen olor que se nos pide se construye a partir de la verdad y mirando para adelante. No hay que desanimarse. Hay que seguir luchando con renovada fe.

Ojalá que, en las próximas fiestas patrias, junto a la “chichita” y a la empanada, podamos regalarnos entre todos tiempos de escucha, cariño y afecto; que los chilenos y los extranjeros que nos visitan nos apoyemos juntos en la verdad; que a través del discernimiento espiritual encontremos motivos más que suficientes para saber vivir en consolación ejercitando al mismo tiempo nuestro oficio de consolar.

¡Felices Fiestas Patrias!

P. Juan Díaz SJ.

17 de septiembre Comentario del Evangelio

“En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar a la gente, entró en Cafarnaún. Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, para rogarle que fuera a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: «Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga.»
Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace.»
Al oír esto, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo: «Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe.» Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano
“. Lucas 7 (1-10).

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14 de septiembre Comentario del Evangelio

“Jesús dijo a sus discípulos: “No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes”.
Les hizo también esta comparación: “¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo?
El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro.
¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo”, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano””.
Lucas 6 (37-42).

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Pido por Chile – Oración Septiembre

En este mes de la Patria me atrevo orar por mi país, por este país tan lindo en su diversidad geográfica.

Fortalece mi esperanza para que recuerde más lo que nos une de lo que nos desune.

Inspírame con tu Espíritu de verdad y de servicio para que en Chile seamos ciudadanos comprometidos, que podamos retomar la confianza en nuestras autoridades.

Te pido Señor que me despiertes para ver y proclamar lo bueno y lo bello que existe en nuestra sociedad.

Anímame a denunciar las incoherencias, a construir las relaciones en la verdad y en el bien común.

Dame:

Valentía para superar las heridas, creatividad para no desanimarme en medio del camino y reinventarme cada día.

Capacidad para dialogar, respetando las diferencias de ideologías, creencias y costumbres.

Apertura hacia el otro, para acoger sin discriminar.

Disponibilidad para escuchar y decidir por el bien común.

Tolerancia para aceptar los errores de los demás y humildad para reconocer los propios.

Justicia para usar lo que es de todos sin adueñarme.

Docilidad para comprender tu voluntad para nosotros.

Ganas de comprometerme con los más abandonados y olvidados.

Señor, creo que en mi país tenemos valores y talentos para  seguir construyendo una patria de hermanos, donde  puede disminuir la delincuencia, la violencia, la discriminación,  la desconfianza, la desesperanza y aumentar la verdad, el bien, la fraternidad, la igualdad y la solidaridad.

Que cada uno dé lo mejor de sí para hacer de Chile un país inclusivo, democrático, desarrollado y alegre.

Amen.

13 de septiembre Comentario del Evangelio

“Jesús dijo a sus discípulos:
Yo le digo que ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian.
Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman.
Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.
Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes.
Si aman a aquellos que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque hasta los pecadores aman a aquellos que los aman.
Si hacen el bien a aquellos que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen? Eso lo hacen también los pecadores. Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué merito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos lo mismo.
Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los desagradecidos y los malos. Sean misericordiosos como el Padre de ustedes es misericordioso.
“. Lucas 6 (27-36).

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12 de septiembre Comentario del Evangelio

“Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre!
¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el
cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!
Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!
¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien!
¡De la misma manera los padres de ellos traban a los falsos profetas!
“. Lucas 6 (20-26).

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