Espíritu Santo Ven – Oración Agosto

Irrumpe en esta noche entre nosotros. Es doloroso lo que vivimos como Iglesia. Estamos encerrados en una noche oscura, cubiertos de vergüenza, con pena, sin saber en quiénes creer.

Tenemos rabia, buscamos una orientación, deseamos la verdad para saber cómo caminar.

Tenemos el corazón adolorido, han pervertido tu amor, han distorsionado tu mensaje. No es ésta la Iglesia en la cual hemos creído.

Estamos encerrados, aplastados por tanta información, sin saber cuál es la verdad verdadera. El liderazgo eclesial vive una profunda crisis.

Es larga la noche que estamos viviendo, nos han obligado a vivirla. Nos han provocado esta noche.
Ya no queremos esperar en personas sino en Ti.

Han confundido nuestros sentimientos, traicionado nuestra confianza, no tenemos palabras, no
hay justificativo. Queda el perdón.

Estamos tristes y angustiados, esperando una acción innovadora que solo puede venir de Ti Señor.

Ven en esta noche, en un Nuevo Pentecostés, renueva nuestra esperanza, que vuelva la confianza.
Trae alegría y consuela nuestros corazones destrozados.

Ven consolador, muéstranos la verdad.

Danos capacidad de esperar.

Ven, haznos ver la presencia del Hijo.

Ven y danos sabiduría para ver en todo lo que estamos viviendo una señal de nuevos tiempos, el tiempo de la primavera del Espíritu de Dios.

Danos tus dones y fecunda nuestras almas con tu amor.

Ven, no nos dejes abandonados en el camino como hijos huérfanos.

Ven, danos aliento para reconstruir tu Iglesia con valentía y verdad.

Ven, purifícanos de nuestros numerosos pecados.

Ven, danos la capacidad de descubrir el origen en las heridas y buscar la medicina correcta para sanarlas.

Ven y enséñanos a vivir como verdaderos discípulos del Hijo, capaces de ver al otro y la creación desde su mirada de amor.

Ven y enséñanos a ordenar los afectos desordenados para llevar una vida más integra e integradora.

Ven, sácanos de la angustia, muéstranos un horizonte de esperanza.

Ven y muéstranos el camino, despiértanos a vivir con profundidad nuestra vocación de bautizados.

Ven y edúcanos en la escuela de humildad, de la debilidad y vulnerabilidad.

Ven y danos la valentía de limpiar las suciedades que tenemos en nuestras casas interiores.

Ven, sólo Tú puedes ser nuestro Consuelo, solo Tú puedes darnos alegría y motivo para seguir en el camino del Hijo.

Ven, ayúdanos a vivir con serenidad y paz, sin dejarnos contaminar por la mentira y la maldad que cada día se descubre.

Ven Espíritu Santo sobre las personas que amamos.

Ven a nuestros corazones y haznos vivir con transparencia y honestidad cada día.

Ven y dame la capacidad de la gratitud.

Ven y ayúdanos a ver la presencia del Hijo independiente del rostro.

Ven y enséñanos a hablar el idioma de la verdad y del amor.

Ven y danos la capacidad de rehacernos porque creemos en Ti, y a Ti seguimos.

Ven y haznos crecer en el dolor, para en él y con él aprender a discernir lo mejor para nosotros como Iglesia, Pueblo de Dios elegida.

Ven que esperamos en Ti; sólo en Ti está puesta nuestra esperanza, te necesitamos.

Ven sobre los golpeados, heridos, marginados, despreciados.

Ven sobre los que luchamos y creemos en Ti.

Ven sobre los que estamos dolidos por tanta maldad.

Ven, abre nuestros ojos, nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestra voluntad a tu acción en nosotros.

Amén.