Formación en la última Etapa de la Vida

El Centro de Espiritualidad ha iniciado el apoyo de actividades con temáticas espirituales orientadas al Adulto Mayor.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), nuestro país vive “una avanzada etapa de transición al envejecimiento demográfico”, producto de ello para el año 2050 habrá un 32,9% de Adultos Mayores en la población, y la expectativa de vida será de 87,8 años[1]. Hoy en Chile el 15,8%[2] de las personas, tienen más de 60 años.

Y si bien muchas instituciones hacen el esfuerzo de ofrecer programas orientados a este nicho, las temáticas sólo convergen en áreas recreativas, artísticas e intelectuales. Ante ello el Centro de Espiritualidad Ignaciana-CEI ha comenzado a impartir actividades para “apoyar la parte espiritual, una necesidad importante en esta etapa de la vida”, relata Alejandro López y Adriana Casanova quienes encabezan el proyecto.

Prueba de ello fue el taller La soledad y la espiritualidad, realizado las mañanas del 29 y 30 de agosto pasado, donde más de 25 adultos mayores participaron de esta actividad que buscaba descubrir a la soledad como un estigma totalmente superable, y beneficiosa, sobre todo cuando se busca en ella la presencia de Dios.

“Cuando se han cumplido las metas fijadas durante las etapas previas, se siente con gran intensidad la necesidad de acercarse a Dios y encontrar el sentido de estos años dorados, la necesidad de crecer en espiritualidad” dice Alejandro López quien cree que este tipo de espacios ofrecen la posibilidad de meditar temas de su interés, relacionarse con otras personas de su misma edad e instancias de contención “en libertad, pueden conversar y constarse sus propias penas, miedos y alegrías sin temor a ser rechazados”.

La participación de este taller fue muy activa, tanto en los momentos de reflexión, en el compartir entre los grupos de trabajo, como en las instancias plenarias, y ya se prepara la próxima actividad que se ofrecerá en el mes de noviembre y que estará enfocada en apoyar el rol de educador en la fe del Adulto Mayor, sobre todo para la práctica con sus nietos.

“El amor hecho servicio como Centro de la Espiritualidad Ignaciana es lo que puede transformar completamente la vida, aceptando que todos podemos servir; ya sea desde el lecho de enfermo o desde la invalidez. Nunca como en esta edad se tiene el tiempo y la disposición para ver y escuchar a nuestros hermanos”.

Las actividades ofrecidas consideran una adhesión mínima de $ 1.000 por parte de los participantes, motivando el compromiso de cada uno/a por la actividad y de manera de atenuar la desfavorable realidad económica en la que viven, dad principalmente por el elevado nivel de endeudamiento (radicado en el problema de pensiones) y la des-empleabilidad con las que lidian.

Como Centro de Espiritualidad, el interés es continuar desarrollando y ofreciendo temáticas que ayuden al Adulto Mayor a comprender la etapa que están viviendo, un ciclo que puede ser igual de productivo que los periodos anteriores pero no desde el sentido material, sino desde lo emocional y espiritual.

Escucha una entrevista realizada por el Programa de la Conferencia Episcopal de Chile a Alejandro y Adriana (clic aquí).

[1] Proyección septiembre 2007.
[2] Asoc. Municipalidades de Chile, abril 2017.

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