HERIDAS

 

 

 

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Al mirar nuestra vida, podemos identificar varios momentos de difíciles que nos han dejado alguna herida.  Las heridas suelen ser acompañadas por sentimientos de angustia, dolor, ansiedad, inestabilidad, que requieren de espacios terapéuticos que nos permitan mirar lo que nos ocurre en el presente con ese dolor. Estas heridas de la vida puede ser provocada por algo externo, como un terremoto, un incendio, el abandono de la pareja, la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo o bien algo interno, como una enfermedad catastrófica.

 Las heridas o dolores de la vida pueden significar un cambio positivo y muy valioso o bien ser vividas como algo muy negativo. Esto también  depende de cómo se encuentre la persona en ese momento, de lo sorpresivo o inesperado de  la situación, del entorno y de sus recursos. Podemos decir, que las formas en que la persona vive las heridas están estrechamente relacionadas con su salud integral, capacidad de darse cuenta y actuar responsable y consecuentemente.

Nosotros los terapeutas gestálticos, tomamos el pasado solo “si se nos hace figura”, es decir si nos afecta en el presente. Nos interesa reconocer los efectos de la herida solo si está influyendo en nuestro modo de vivir el presente.  El modo en que nos afectan es tan diferente y propio en cada persona que no hay recetas para superarlas, sino que cada vivencia es tan personal como nuestra huella digital.  ¿Qué hace que un mismo evento sea algo positivo o algo negativo en la persona? Desde la Gestalt la diferencia está en  como la persona lo vive, como lo siente y experimenta, como es para ella. Desde este enfoque nos interesa ayudar a que las personas identifiquen su visión existencial, su manera de estar en el mundo que tiene que ver con sus heridas, recuperen su equilibrio, capacidad de autorregulación, su salud y puedan salir fortalecidos.  Nuestra mirada es existencial y sabemos que la pregunta por el sentido se hace más presente en los momentos difíciles. Lo importante es descubrir que la búsqueda de sentido de lo que nos pasa en la vida no solo cruza la psicología sino también nuestra manera de estar en el mundo, nuestra espiritualidad. El objetivo de los espacios de taller es que las personas puedan recuperar los recursos personales que desarrollan en los momentos de dolor y desde una visión existencial más amplia, las puedan ver como una gran oportunidad de autoconocimiento, crecimiento e integración.

Mónica Hernández L., Trabajadora Social PUC, Magister en Psicoterapia Gestalt, especializada en Enfoque Holistico de la Salud y la Enfermedad. 

 

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